12 Ago
Fraude en linea

El Fraude Publicitario

  • Por Samuel Noriega
  • Blog

De seguro nos ha pasado en varias ocasiones, la molestia provocada por un número considerable de publicidad basura al reproducir un video, navegar por páginas en internet, jugar en línea o darnos un paseo por las redes sociales. Ahora, ¿Qué pensarías si te decimos que la mayoría de esta publicidad que solo te hace perder el tiempo, también pone en riesgo tu identidad y hasta podría hacerte perder dinero?

Sí, así como lo escuchas. Aquellos que ponen sus anuncios en páginas web pagan a los los dueños de estas o a servicios de terceros en función de los clics que reciben sin embargo estas entidades en la gran mayoría de los casos no tienen un filtro de verificación de la información a publicitar y en muchos casos las páginas de destino pueden contener malware o contener información engañosa para el consumidor (caso aparte Google Adwords que si cuenta con filtros de verificación de páginas de destino). A lo largo de la historia de la publicidad uno de los estigmas con los que el sector ha cargado prácticamente desde sus inicios es la publicidad “engañosa” o el fraude publicitario. Ahora, la expansión del mundo digital ha hecho que el fraude se extienda de forma cada vez más rápida en el reciente sector de la publicidad digital.

Es importante atender cuanto antes, esta situación, ya que están en todas partes. A nivel global este tipo de engaño se puede encontrar en internet, periódicos y revistas, en la televisión y hasta en nuestro buzón de correo electrónico. Lo que pretenden es sacar provecho del usuario que inconscientemente parece ignorarlas, pero no sabe que en ocasiones con un click, puede ser afectado. El fraude publicitario existe de muchas formas, pero puede clasificarse principalmente en tres categorías: entornos inadecuados (aquellos anuncios que aparecen antes de un contenido ilegal o para adultos); espacios publicitarios con poca visibilidad (que el usuario sólo lo ve si se va hasta la parte inferior de la página web), así como las impresiones automáticas o tráfico generado artificialmente. De esta forma, la seguridad, la visibilidad y el tráfico fraudulento son las cuestiones clave para cualquier marca interesada en impactos de vídeo.

Como no podemos saber cuál sí y cuál no, es poco probable encontrar a un proveedor que proporcione una solución para cada aspecto de la seguridad de una marca, por lo que es importante una plataforma que concentre herramientas propias y de terceros. Como mínimo, una plataforma de vídeo que logre detectar y tomar decisiones basadas en la URL y exigir a sus proveedores que las aprueban en las solicitudes de anuncios. Sin embargo, pocas aplicaciones lo ofrecen, bastará con fiarnos por el momento en el uso de certificados de seguridad, antivirus y firewall, que pueden ser la opción de asegurarnos de no ser víctimas de un posible robo de información, fraude y hasta acceso a nuestro equipo.

 



Samuel Noriega es un experto en tecnología y marketing digital. Es colaborador de Reachcore desde 2011. Siguelo en Google o en LinkedIn