08 May
Facturación electrónica para Pymes

Facturación electrónica para Pymes

  • Por Samuel Noriega
  • Blog

Es importante que como contribuyente o asalariado sepa que desde el 29 de octubre del 2013 se aprobó la Reforma Fiscal en la que se incluye la Nueva Ley del Impuesto Sobre la Renta ISR y del Código Fiscal de la Federación CFF. Y que a partir del 1 de Enero de 2014 todos los contribuyentes, ya sea personas físicas o morales estarán obligados a emitir CFDI. Los patrones tendrán la obligación de expedir y entregar comprobantes fiscales a las personas que reciban de ellos pagos por prestación de servicios personales y subordinados, salarios u otras prestaciones, en la fecha en la que sea realizada dicha erogación.

Solicitar las constancias o comprobantes de pago a las personas que contraten como prestadores de servicios subordinados a más tardar dentro del mes siguiente a aquel en que se inicie la prestación de dicho servicio. Del mismo modo deben cerciorarse de que se encuentren inscritos en el Registro Federal de Contribuyentes. Además, deberán solicitar a sus empleados que les comuniquen por escrito antes de que el primer pago se efectúe, si es que prestan servicios a otro empleador y si éste les aplica el subsidio para el empleo con el fin de que no se aplique nuevamente.

Facturación electrónica, una obligación para todos los contribuyentes.

Emitir estas facturas electrónicas podrá realizarse en diferentes portales y será el que se ajuste más a sus necesidades o simplemente el que sea de su preferencia, siempre tomando en cuenta que se encuentre afiliado o validado por el SAT. Recuerde siempre archivar muy bien estos documentos pues son de suma importancia para mantener el control de su información ante el SAT.

El CFDI está formado por dos archivos: un .PDF (que es una representación de la factura digital y no la factura en sí), el cual se puede imprimir y tiene la apariencia de una factura tradicional con la información fiscal que se está facturando, un código de barras bidimensional, el número de certificado del emisor y una cadena de caracteres que es el sello digital. El segundo archivo es un .XML (el cual es realmente la factura en sí) que en su interior tiene toda la información fiscal pero en un código para que las computadoras lo puedan leer y entender.

Cada vez que se emita un CFDI, las empresas o personas físicas lo deberán entregar o hacer llegar por correo electrónico a sus clientes. El CFDI impreso es una representación de dicho comprobante que sólo presume la existencia del archivo XML original.



Samuel Noriega es un experto en tecnología y marketing digital. Es colaborador de Reachcore desde 2011. Siguelo en Google o en LinkedIn