17 Jul
CFDI Facturacion Electronica

Facturar, ¿para qué?

Hablamos continuamente de los comprobantes fiscales digitales pero pocas veces lo hacemos de lo que supone la acción de facturar.

Esto no es más que un documento mercantil que sirve para reflejar una compra venta o prestación de servicio, la fecha de la realización y la cantidad, en el caso de que sean productos.  Con él se comprueba que se ejecutó el intercambio que además afecta a dos agentes: el obligado tributario emisor y el obligado tributario receptor.

La factura es el único modo de poder deducir impuestos, el IVA.  Es lo que le diferencia de otros formatos como el recibo o ticket.

Existen diferentes tipos de facturas.

La original: es obligatoria. Cada país exige unos requisitos en su contenido.

Copia: Se trata de un documento exactamente igual que el anterior pero que debe de ser distinguible de la original por su indicación de “Copia”.

Duplicado: Se trata de un documento que se basa en el original y que sirve para documentar una operación mercantil en el caso de que se pierda la primera. El emisor debe expedirla de nuevo y debe indicar que se trata de un duplicado.

Factura electrónica: se trata de un comprobante fiscal digital y se caracteriza por su intangibilidad. Ya no hace falta un papel y por tanto la copia y el duplicado como tal desaparecen también.

Factura forma libre: Es el comprobante sin valor fiscal y es usada en el comercio internacional para optar a licencias de negocios que todavía no se han ejecutado.