25 Oct
CFDI Facturacion Electronica

La facturación electrónica en el mundo

Mucho se habla de la facturación electrónica en México pero hoy vamos a señalar otro punto importante: ¿cuál es el impacto que tiene la facturación electrónica en el mundo? Comenzamos por destacar que este tipo de esquema nació con cierto protagonismo pero ahora, en plena crisis, muchos países utilizan la factura electrónica con un doble objetivo eliminar las cargas administrativas para apoyar la creación de empresas y que el dinero fluya más rápido y por otro eliminar los costos que podrían llegar para un país como España a 15.000 millones de euros, lo que es lo mismo a más de 250.000 millones de pesos.

Comenzamos por nuestra región, América Latina. A día de hoy existe una gran heterogeneidad de los procesos de facturación electrónica donde por ejemplo México pretende tener 4.500 millones de emisiones de CFDI a final de 2012 mientras que otros países de Iberoamérica están comenzando a crear las pautas para que sus empresas puedan comenzar a facturar electrónicamente, aunque los países pesos pesados como Brasil, Chile o Argentina, además de México, ya incluyen la factura electrónica como una oportunidad frente a la factura de papel o bien de forma obligatoria en determinados casos.

De Latinoamérica cabe destacar también las altas tasas de crecimiento que tiene el esquema electrónico que puede llegar hasta el 500 %. Además Brasil y México están a la última, por encima de algunos países europeos ya que es posible tener las facturas y auditarlas en el mismo instante.

Mientras en Europa fue la Comisión Europea la que obliga a los países miembros de la UE a implementar la factura electrónica, apoyando especialmente a las pequeñas y medianas empresas y con el objetivo de reducir hasta 2016 unos 240 billones de euros. Aunque estas cifras no señalarían que el 100 % de las corporaciones del Viejo Continente tendrían este tipo de esquema.

Europa y Latinoamérica tienen en común el tipo de facturación electrónica que es conocido popularmente como B2C o empresa-cliente mientras que en Estados Unidos está más orientado hacia el intercambio entre empresas o B2B. El crecimiento en esta región es más pausado, hasta un 25 %, debido a que llevan más tiempo implementando este tipo de facturas electróncias.