07 Jun
Futbol empresarial, estrategias

Lectura de domingo: Fútbol Empresarial y la vida laboral

  • Por Samuel Noriega
  • Blog

Dentro de nuestra vida laboral, es común que nos enfrentemos a distintos retos que no serían sencillos de superar si no contáramos con un equipo competente para salir abantes. Un ejemplo muy claro de esto, sería si lo transportáramos al terreno deportivo, ya que si contamos con un jugador estrella, a pesar de contener muchas habilidades y destrezas que lo hagan único, eso no querrá decir que podrá hacerse cargo de todo, necesita quien lo apoye y quien lo respalde, además como directores de una empresa, nosotros debemos tomar la batuta para ofrecerle un buen campo de desenvolvimiento, y las estrategias ideales para lograr el triunfo. Es por ello, que ser director de una empresa tiene mucha relación con dirigir un equipo, como a continuación lo veremos, todo depende de nuestro equipo y la dirección adecuada que le demos.

El fútbol como ejemplo para elevar el nivel de vida laboral

Primeramente, cuando contamos con grandes talentos, debemos enfocar esa magnificencia para que puedan apoyar a los nuevos o a quienes no entran en el esquema y así crear un equilibrio laboral entre los que están más avanzados y quienes principian. Los grandes talentos saben que son imprescindibles, lo que les permite romper las reglas del comportamiento. Un talento mal gestionado puede acabar con un equipo, pero son imprescindibles si se quiere crecer. Si un dirigente solo quiere soldados obedientes tendrá que renunciar a ciertos objetivos. Es por ello, que nuestra tarea primordial como directores, debe ser encontrar a un equipo verdadero, que se apoye y se respalde, que camine junto y busque nuevos horizontes.

Una vez que lo busquemos y encontremos, debemos ahora buscar aquellas compensaciones que los hagan querer seguir en nuestro equipo y mantengan su avance. De igual forma, se habrá de identificar cuáles pueden ser algunos sacrificios que demuestren que lo importante no son las conocidas “preferencias” sino que lo son la empresa y la victoria del equipo, cuando nos demos cuenta de cuáles son las fallas o qué se podría mejorar, podemos utilizar el recurso del fútbol, “un cambio” y así hacer ver al equipo que los sacrificios y ajustes se pondrán en práctica de ser necesario. La confianza es un valor fundamental entre personas que tienen que trabajar juntas. No es necesario que se lleven bien o que sean amigos, sino que confíen en el talento del otro. Al lograr un equipo sólido y ganador, comenzarán los ingresos de dinero por lo que habrá la posibilidad de aumentos en el sueldo, mejores prestaciones, vacaciones, etc.

Así mismo, hay que tener cuidado a la hora de reclutar. Los equipos son instituciones muy frágiles que se pueden romper al introducir, por ejemplo, un jugador indisciplinado que no respete las normas o acabe con la cultura de equipo. Igual como saber qué integrante ya dio lo mejor y no da más o quiénes son los experimentados que inyectan de sabiduría a los nuevos. Un buen dirigente debe calcular cuál es el pico de forma de los integrantes de sus equipos. Nunca debemos de olvidar, que los buenos dirigentes también crean una cultura de aprendizaje que permite a todos mejorar. Así, cuando termine el partido, o estemos en competencia con las empresas de alto nombre, nuestro equipo será capaz de dar batalla y competitividad en su terreno.



Samuel Noriega es un experto en tecnología y marketing digital. Es colaborador de Reachcore desde 2011. Siguelo en Google o en LinkedIn